Camino de la Industria (Cerámica) 4.0

La digitalización no es archivar documentos en PDF, ni gestionar clientes por WhatsApp, ni tampoco subir a la nube el archivo de la empresa. La “transformación digital” es hoy uno de los conceptos omnipresentes, de moda, pero tras estas dos palabras se esconden grandes retos a todos los niveles -tecnológicos, pero también de gestión, organizativos, humanos- planteados por el cambio que estamos experimentando, que es estratégico y disruptivo.

La transformación en marcha nos exige un nuevo nivel de organización y control de la cadena de valor a través del ciclo de vida de los productos. El foco está en la personalización de todo el proceso, orientado a cumplir los deseos de los clientes, mediante la fábrica inteligente (smart factory), los productos inteligentes (smart products), las operaciones inteligentes (smart operations) y los servicios que son guiados por los datos (data-driven services).

 

La transformación digital es un concepto que tenemos presente, pero ¿cómo lo aplicamos en la industria cerámica?

 

Una de las industrias españolas que están haciendo un mayor esfuerzo es la cerámica. En el Congreso Mundial de la Calidad del Azulejo y del Pavimento Cerámico, Qualicer’18, se presentó por parte del Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) la ponencia “Industria cerámica 4.0. Un caso real”, de G. Mallol, J. Boix, D. Llorens, J.J. Clausell, J.I. Cantero y otros. El sector está maduro en la automatización de la fabricación, pero tiene pendiente avanzar en el control del proceso y la gestión de las operaciones en planta. Así, es clave conseguir “que exista una correcta trazabilidad de la producción en continuo y en tiempo real”, que permitiría conocer al detalle el coste real de fabricación de una baldosa cerámica o el consumo energético por la producción de un lote, entre otros”. Información que permitiría, además, utilizar modelos de negocio más avanzados.

La formación es otro de los elementos a tener en cuenta a la hora de abordar un plan de transformación para la era digital. Y no sólo de los técnicos, sino de los directivos.

¿En qué situación está tu empresa? ¿A qué esperas?

Más información