¿Sabías que existe una forma más eficaz de trabajar al alcance de tu empresa?

En efecto, hablamos de la Transformación Digital. En el ámbito empresarial, es el cambio resultante de aplicar de forma eficaz y transversal la tecnología digital. En todos sus procesos y áreas y en la forma en la que se relaciona con los diferentes stakeholders. Su ámbito de actuación es prácticamente inabarcable, desde la revisión de procesos en la compañía al desarrollo y despliegue de plataformas cloud, IoT o BigData.

En un entorno en el que las empresas trabajan cada vez con más información, la Transformación Digital facilita la toma de decisiones y se adivina como una forma de resolver problemas y dejar de ejecutar tareas por inercia, respondiendo siempre a la pregunta: ¿Existe una forma de hacer mejor las cosas?

Uno de los grandes retos de esta transformación es el de extender la ‘alfabetización digital’ a la totalidad de la empresa u organización.

Este proceso de ‘evangelización’ desde abajo impulsa la mejora continua, el trabajo en equipo, la proactividad y la toma de decisiones.

 

En otras palabras, configura equipos creyentes, de forma que las personas se convierten en los catalizadores de una transformación que acabará por extenderse a toda la compañía.

La transformación digital, por tanto, no es un fin, sino una herramienta de cambio, el inicio de un camino que toda empresa que quiera ser competitiva debe emprender.